La vida te da aquello en lo que te enfocas.
Tus creencias determinan tu existencia.
Si enfocas tus pensamientos desde el victimismo, serás vÃctima de tus propias palabras, hechos y obra.
Por lo general no nos queremos lo suficiente y nos juzgamos a nosotros mismos, menospreciando nuestra existencia.
Por eso cuando vi el trabajo de este artista anónimo, lo primero que vino a mà fue preguntar ….
¿por qué?,
¿por qué estos dibujos no están firmados por el autor?.
¡¡¡Pobre¡¡¡¡
El muchacho que los exponÃa apoyados sobre el muro de una Iglesia que harÃa sombra al mismÃsimo Cristo Redentor, me dio una respuesta, inventada, supuse, pues era un mero intermediario.
¿El autor no podÃa o no querÃa exponerse?,
¿Quizás a preguntas de posibles compradores que le incomodaran?
O ¿tal vez tenÃa cosas mejores que hacer que perder su tiempo vendiendo sus dibujos?.
Pero, aun asÃ,
¿por qué no los firmo?
Yo saqué mis propias conclusiones, inventadas en mi cabeza, ya que no estaba el artista para esclarecer tan debatiente enigma.
El intermediario le ponÃa pasión a la venta porque de ello dependÃa su economÃa diaria. HabÃa una motivación, un trabajo, un resultado. No era una razón tan poética o dramática como hubiera deseado yo, pero si suficientemente válida.
Le compraban los dibujos en un abrir y cerrar de ojos.
¡Imagina con esa pasión que vendÃa que también hubiera sido el artista!.
La única razón válida que a mà se me ocurrió fue suponer que al no firmar su obra no le da valor alguno a su don.
Es un don el dibujar asÃ, (al menos yo lo percibo asÃ)
¡¡¡quizás no lo sabe!!!!,
Cuando hacemos algo de forma natural porque nacimos con ello, no le damos el valor que merece, decidimos que como nos resulta fácil a nosotros, cualquiera puede hacerlo.
Pero no es cierta esa afirmación.
Me dio tristeza pensar en una persona que siente vergüenza de exponerse porque no se quiere lo suficiente.
Seguro pelea todos los dÃas con sus miedos, enfrentando al corazón con la razón.
Ya te digo ¨amigo artista¨, que pierdes seguro.
Al final, en el fondo de tu ser, siempre gana el corazón. Intenta entender a los dos y llegarán a un acuerdo donde puedan convivir en armonÃa.
Tal vez le dé vergüenza y pena el tener que vender en la calle, pero, ¨Querido artista¨, -el mundo es grande y la verdadera abundancia no pasa por exponer en amplias GalerÃas-.
!La abundancia está dentro de nosotros mismos.
Y que mejor escenario que los adoquines de una Iglesia con rancio abolengo, es un escaparate único que llega a todos, porque, el mundo pasean por las calles, pero solo unos pocos van a GalerÃas de Arte
¨Querido anónimo¨, susúrrate palabras bonitas al oÃdo, háblate con el mismo amor que le pones a la pluma con la que dibujas, ¡tan bonito¿,
Y llegará el dÃa en que tu nombre será recordado por los amantes de las Bellas Artes.
¨Uno muere cuando nadie lo recuerda¨.


